PRIMERO LOS FIFÍS

Oootra vez ardió el cerro por influyentismo para las vacunas anticovid. Tal como con el personal de salud, que padeció desgracias en el ISSSTE, ahora con los adultos mayores relució lo peorcito de la todavía imperante corrupción, pues quienes se brincaron las trancas fueron pura “gente bien”, tipo Bernárdez, y favoritos de la “súperdelegación de Bienestar”, dicen las malas lenguas.

Resulta que 33 individuos (ancianos, pero fifís) se apersonaron en uno de los centros de Villa de Cos, donde exigieron la aplicación del biológico por sus pistolas y pues no se les negó. Ya ni para la gasolina hasta Concha del Oro quisieron gastar.

El problema, criticaron los venenosos, es que entre los nombres de los “influyentes” resaltaron puros morenos y cercanos a la delegada Verónica Díaz y hasta la comisionada del INAI, Norma Julieta del Río. Dime con quién andas…

 

INMORALES

Por cierto, que la exhibida a la 4T sirvió para corroborar que sí, aún hay representación del gobierno de México en Zacatecas y no nomás para las fotos de los provechosos programas sociales de la Federación, abundantes en año electoral.

Al estilo de la casa, es decir cuando ya todo tronó, Verónica Díaz salió a sus horas para dar una explicación con un paso para adelante y dos para atrás: que la vacunación debería ser para los menos favorecidos, pero el único requisito es tener 60 años; que estaba enterada de las irregularidades, pero está impedida para negar atención; que los servidores de la nación son encargados de la logística, pero solo cuando les conviene. O sea: cada quien saque sus conclusiones.

Para rematar, la funcionaria federal aclaró que la vacunación fifí no es así ilegal, sólo inmoral (ah, menos mal, o a ver que dice el presidente López Obrador) y decidió aplicar la que nunca falla: ¡infodemia! y “politización”. Si no es lo mismo de aquí pa’ allá que de allá pa’ acá.

 

VA DE VUELTA

Para aderezar el mal día de los de la Cuarta Transformación, desde temprano ya se traían cortita a Díaz Robles, pues el diputado priísta Chema González se las devolvió a los guindas y exhibió que los programas federales están “secuestrados” por la secretaría del Bienestar y se usan, sin vergüenza, para promocionar a sus candidatos.

Lo peor, resaltaron los tricolores, es que entre los mismos morenos se encargan de echarse de cabeza, pues fue la diputada Mirna Maldonado la que denunció la oscura estrategia encabezada por la delegada Verónica Díaz.

Luego de que antes tuvieran como blanco a la Sedesol estatal, a la fracción guinda no les gustó que ahora los señalaran a ellos. Los cuatroté dieron contra a la iniciativa y hasta indignados se pusieron porque se pusiera “en duda” la operación del gobierno de México en Zacatecas. ¿A las pruebas se remiten?


Los comentarios están cerrados.