YA SALIÓ

Por fin se logró la rifa de la famosa blindada de Fresnillo, a más un año de que se anunciara la medida al estilo de la Cuarta Transformación y después del fracaso (también tipo 4T) en el intento de venderla. Todo para devolverle al pueblo lo robado, aseguran los guindas.

El respiro llegó a tiempo para el alcalde Saúl Monreal, quien no sale de un muerto tras otro, peligrosamente cerca del inicio de las campañas electorales. La camioneta de la ignominia, patrocinada por Benjamín Medrano, servirá para la ya clásica: “pero el PRI robó más”.

Ni cómo ayudar a la reducida oposición en El Mineral, pues justo recientemente los tricolores mostraron la artillería pesada, con la tercia de ex alcaldes José Haro, Gilberto Dévora y Medrano Quezada juntos. Y no era ficha de los más buscados, aseguran.

PUEBLO TRÁGICO

Consuelo de la crisis Morena es que también los de enfrente están hundidos en la misma tragedia. Con el último gran nombramiento de Zacatecas como capital americana de la cultura, nomás habría que incluir medidas de advertencia para el más trágico de los pueblos mágicos: Jerez.

Encabezado por el divino alcalde Antonio Aceves (hay que creer en él porque se sabe que existe, pero no se ve), el municipio con sello albiazul tiene bastante de qué preocuparse, pues la violencia se apropiado del territorio y, en una de esas, del PAN llegarán solo migajas a la alianza Va por Zacatecas.

A la crisis de inseguridad, los propios blanquiazules se han encargado de echar el aderecito de la dispersión, pues los pleitos Aceves Sánchez y Pepe Pasteles, con todo y compañías, no han hecho más que dificultar la estabilización. Puras charas.

A GRANDES MALES

Hace tiempo en que no hay día en que las cuentas de muertos por la violencia no crezcan y no sólo los locales lo saben, pues los números ya saltaron en organizaciones como Causa en Común, que desde el año pasado advirtió de un aumento de atrocidades contra las víctimas y la multiplicación de los ataques contra las corporaciones de seguridad. Esas a las que nomás dicen que no se tolerarán.

Con la cuenta regresiva para el fin de su administración, el gobernador Alejandro Tello agarró maletas y, junto con el secretario Arturo López Bazán, reclamó lo que por derecho corresponde y es que la Federación apoye a Zacatecas. Lo primero son recursos y después, por mucho que se niegue, un replanteamiento de la estrategia pues, de las felices cuentas por la supuesta contención, el estado tiene otros datos. Pero que saquemos turnos y a esperar otra reunión.


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