Felipe Andrade Haro
Felipe Andrade Haro

Crónicas del Espacio

 

Ésta es una de tantas historias, de unos viajeros intergalácticos que, nada más por escapar de las broncas del mundanal mundo, decidieron irse a recorrer el espacio. Pinches gachos.

El dirigente del partido mayoritario en el parlamento de la Aldea, realiza visitas para controlar a su raza.

─Comandante Elpidio Delgadillo: Pongan rumbo hacia el planeta Naru para calmar a esos alborotadores.

─Capitán Luis Osorio: Nomás llenamos el tanque de gasolina y emprendemos el viaje, comandante.

─Comandante Elpidio Delgadillo: Que se aliste la tripulación por si hay bronca, ya ve cómo son de acelerados esos conservadores hijos de Iturbide.

─Capitán Luis Osorio: Todo listo, en cuanto se llene el tanque salimos raudos.

─Bitácora del Comandante: Año Estelar 2121.21 Vamos al planeta Naru, donde siguen sin entender que todos nuestros procesos son tan democráticos que ya los quisiera Obama y Biden juntos. Tantos años de partido en partido para ir construyendo una democracia espacial auténtica, para que algunos agoreros del fracaso se pongan al brinco diciendo que somos unos gandallas. ¡Nosotros no hacemos política de café como algunos! Vamos a llamar al orden o que se vayan. Total, se van cinco y llegan veinte.

─Capitán Luis Osorio: Listo, mi comandante, salimos en friega a Naru. A velocidad warp 4 creo que estaremos ahí en 48 horas.

─Comandante Elpidio Delgadillo: Muy bien. Pida que se sirva la cena y convoque a toda la tripulación que voy a darles instrucciones.

La tripulación se congrega en el comedor de la nave.

─Capitán Luis Osorio: ¡Atención! Le voy a ceder el uso de la palabra a nuestro alto dirigente, quien habrá de iluminarnos con sus sabias palabras.

─Comandante Elpidio Delgadillo: Vamos al planeta Naru que, como todos saben, vive momentos de altanería y soberbia por parte de algunos sectarios pequeño─burgueses, que quieren evitar a toda costa el avance democrático de nuestra galaxia. Esos pequeños monstruos conservadores se niegan a acatar las determinaciones de esta sagrada y republicana dirigencia. Con la fuerza de nuestras convicciones y el apoyo de nuestro amado líder, tenemos la misión de callar a esos gritones e iniciar la transformación de Naru. ¿Alguna pregunta?

─Alférez Gonzalo Bobadilla: Con el respeto, mi comandante, pero ¿todo el viaje vamos a comer picadillo? Digo, porque muchos ya estamos hasta la madre de comer lo mismo todos los días.

─Comandante Elpidio Delgadillo: Capitán, hágame el favor de sacar de la nave a este méndigo fifí.

─Capitán Luis Osorio: ¿Es en serio? Digo, porque estamos en el espacio y sacarlo sería condenarlo a la pena máxima. Le sugiero respetuosamente encerrarlo en una celda y ponerle todos los programas de Loret y Brozo para que sufra.

─Comandante Elpidio Delgadillo: ¡Hágalo! ¿Alguien tiene otra pregunta?

─Alférez Micaela Soriano: Comandante, ¿puedo ocupar la habitación de Gonzalo Bobadilla? Digo, tiene baño.

─Comandante Elpidio Delgadillo: ¡Claro! Y ¿no se le antoja que le lleven servicio al cuarto? ¡Capitán! Respetuoso del principio de género, llévese a esta mujer a otra celda. ¿Pero no hay nadie que pueda hacer una pregunta seria, de nuestra sagrada misión?

─Alférez Margarito Espíndola: Comandante, con el debido respeto, creo que los compañeros de Naru tienen el derecho a disentir. No podemos obligarlos a pensar como nosotros. Usted más que nadie tiene el deber de respetar ese derecho y hacer política de altura, estamos en el siglo XXVIII, lo que usted propone es autoritarismo galáctico.

─Comandante Elpidio Delgadillo: ¿Así que usted opina que soy autoritario? ¡Uta madre alférez, no me conoce! Vemos: tripulación, los que estén a favor de un servidor como dirigente del partido que levanten la mano. Los que estén a favor del alférez Espíndola que abandonen la reunión y se dirijan a su dormitorio. Recuerden que soy muy cabrón cuando me enojo ¿eh?

─Bitácora del Comandante: Año estelar 2121.22. En un ejercicio democrático, hemos dejado al comandante Elpidio Delgadillo en el planeta XR233. Como se puso muy mamón le dimos pamba venusina y lo aventamos fuera de la nave. Hoy, esta nave regresa a la Aldea para tomarnos unas merecidas vacaciones. ¡Viva la Libertad!

¡LA DEMOCRACIA NO ES UNA FORMA DE VIDA, ES LA PURA NETA!


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